SINOPSIS Alpha, una problemática adolescente de 13 años, vive con su madre soltera. El mundo de ambas se derrumba cuando Alpha regresa de la escuela con un...
La película se sumerge en el viaje personal y profesional del "Rey del Pop". El arco narrativo arranca con sus primeros pasos en los Jackson 5 y recorre su meteórico ascenso como solista.
Michael es la representación cinematográfica de la vida y el legado de uno de los artistas más influyentes que el mundo haya conocido.
La película relata la historia de la vida de Michael Jackson más allá de la música, recorriendo su trayectoria desde su extraordinario talento como el líder de los Jackson 5, hasta convertirse en un artista visionario cuya ambición creativa impulsó una búsqueda incansable por convertirse en el artista más grande del mundo.
Destacando tanto su vida fuera del escenario como algunas de las actuaciones más emblemáticas de sus inicios como solista, la película ofrece al público una butaca en la primera fila para apreciar a Michael Jackson como nunca antes. Aquí es donde comienza su historia.
La comprensión casi mística de Michael sobre cómo cautivar a grandes multitudes cambió para siempre las expectativas sobre lo que los conciertos en vivo y los videos musicales podían significar para la gente. Ahora, los cineastas se preguntaban: ¿sería posible hacer que esas impactantes actuaciones, ya grabadas en la memoria colectiva de millones de personas, volvieran a sentirse frescas?
"Cada presentación tenía que sentirse real al 100 %, teníamos que evocar las épocas en las que tuvieron lugar e incluir detalles auténticos, desde el escenario hasta los lentes para el rodaje", expresa Fuqua. "Pero no nos quedamos ahí. Buscamos formas de aportar nuevos ángulos a lo que ya se había visto".
Silverman indica que trabajar en la película le brindó la oportunidad de experimentar algo que siempre había lamentado haberse perdido: ver a Michael Jackson actuar en vivo. "Yo soy una de esas personas que nunca llegó a ver a Michael en un concierto, y es una de las cosas de las que más me arrepiento". Pero, tras haber participado en la película, cree que el público vivirá una experiencia lo más cercana posible a esa sensación. "Las personas que nunca tuvieron la oportunidad de vivirlo podrán disfrutar de este momento. Y aquellas que sí tuvieron la oportunidad de verlo, podrán revivir ese viaje nostálgico."
Aunque aparece al final de la película, la interpretación de Michael de "Bad" ante 72 000 fervientesfans (entre los que se encontraban la princesa Diana y el entonces príncipe Carlos) en el estadio de Wembley en 1988, fue lo que dio luz verde al primer día de rodaje. Un silencio sepulcral se apoderó del set a medida que la expectación se volvía más abrumadora.
Los cineastas querían que la secuencia capturara la escala y la emoción de un concierto real de Jackson, donde decenas de miles de fans respondían intensamente a su presencia. King recuerda haber sido testigo de ese fenómeno de primera mano en Wembley. "Los desvanecimientos, las camillas y la gente desmayándose -lo vi todo en vivo", relata, describiendo la escena fuera del estadio como algo casi parecido a una "sala de emergencias". Para ayudar a Jaafar Jackson a meterse de lleno en el personaje de Michael sobre el escenario, King tomó la inusual decisión de rodar las grandes secuencias de sus presentaciones en las primeras fases de la producción. Al dominar primero esos momentos emblemáticos, Jaafar pudo ganar confianza antes de abordar las escenas dramáticas.
Cuando Jonathan Moffett, el baterista de toda la vida de Michael, llegó al set y vio la recreación, King recuerda que le preguntó: "¿Lo logramos?". Moffett respondió que no podía creer lo que estaba viendo. La reacción fue similar cuando los familiares de Michael, entre ellos su madre, Katherine Jackson, y sus hermanas Rebbi y La Toya, vieron a Jaafar actuar por primera vez con el vestuario, el peinado y el maquillaje completos: un momento emotivo que confirmó a King que la película iba por buen camino.
Para Fuqua, fue un gran presagio. "Todos íbamos ese día pensando: "¿De verdad podrá Jaafar lograrlo?" Y bueno, cuando empezó la música e hizo esos primeros movimientos... vaya que lo logró con creces. Lo logró hasta tal punto que cuando grité 'corten', nuestro grupo de extras seguía vitoreándolo. Graham me miraba y yo miraba a Graham, y ambos sabíamos que todo iba a salir bien".
Para el director de fotografía Dion Beebe, la secuencia tenía que transmitir la sensación de ser la culminación de todos esos años en los que Michael había soñado a lo grande, estudiado a los grandes, ensayado sin descanso y reivindicado su propio poder. "Había anunciado su transición a su carrera en solitario y ahí aparece Michael en Wembley, vestido de cuero y tirantes, con una personalidad totalmente nueva", describe Beebe. "Fue un rodaje apasionante. Quería que la cámara se adentrara de verdad en el espacio personal de Jaafar, hasta el punto de que resultara hasta un poco incómodo, de tal modo que se pudiera ver su respiración, su sudor, su concentración, y todo lo que hay en su interior se volviera muy presente y claro".
Quizás la presentación más legendaria que recreó la producción fue aquella que cambió para siempre el baile de la calle: el especial de aniversario de Motown titulado "Motown 25: Yesterday, Today, Forever". El especial, que salió al aire en la NBC en 1983, contó con la presentación de Michael interpretando su nuevo gran éxito "Billie Jean", la única canción que no era de Motown interpretada esa noche e, irónicamente, el momento más famoso del programa. En mitad de la canción, paralizó los corazones de millones de personas al realizar el paso que se convertiría en el símbolo de todo lo que él representaba: el moonwalk, fluido, potente y sin complejos, en el que se movía simultáneamente hacia atrás y miraba hacia adelante.
"Cualquiera que haya pasado de cierta edad recuerda aquel momento en que Michael hizo el moonwalk y cómo se convirtió al instante en un ícono", dice Fuqua. "Sentíamos una enorme responsabilidad por recrear ese acontecimiento histórico con total precisión".
"Motown 25" se había grabado ante un público en vivo en el acogedor Auditorio Cívico de Pasadena, con capacidad para 3 000 personas. Los realizadores estaban encantados de poder utilizar el mismo recinto para el rodaje. Barbara Ling relata: "Rodar en el mismo escenario en el que Michael creó ese momento que perdurará para siempre, y nos aportó mucha autenticidad. Nos proporcionó un enorme set en el cual trabajar y nos permitió adaptar nuestro diseño casi a la perfección al original".
Una vez más, Jaafar entró en trance en cuanto empezaron a rodar las cámaras. Rodgers recuerda: "Jaafar subió al escenario con ese traje de lentejuelas y, en cuanto le dio la luz, me dije: 'Vaya, ese es Michael'".
Beebe añade: "Esa fue la presentación que dejó a todo el mundo boquiabierto. Investigamos a fondo la grabación y los ángulos de cámara precisos que se utilizaron. Y partiendo de esa base fuimos un poco más allá, tal y como creemos que habría hecho Michael. Destacamos nuevos detalles -el movimiento preciso de su mano enguantada, el lanzamiento del sombrero fedora, la precisión de sus pasos- con el fin de realmente captar la atención del público. Además, utilizamos lentes tipo sonda para acentuar aún más la meticulosidad de la coreografía de Michael".
El productor Graham King Reconoce que recrear el momento de "Motown 25" fue uno de los desafíos más intimidantes de la película. "'Motown 25' fue titánico", señala. "Es uno de los especiales de televisión más emblemáticos de la historia".
Para King, el reto iba más allá de limitarse a recrear la interpretación. "La pregunta era: ¿cómo lo integramos en la narrativa?", explica. "Cuando haces una película como esta, no se trata sólo de una interpretación. Tiene que formar parte de la narrativa".
A principios de 1983, Michael volvió a sorprender a la industria musical, esta vez con el videoclip de "Beat It", el tercer sencillo de Thriller y el primer éxito de Jackson que traspasó las fronteras del rock, y acabó ganando el Grammy al mejor disco del año. Pero, como nunca se daba por satisfecho, Michael inició una serie de videos de gran calidad cinematográfica que eran, en sí mismos, cortometrajes fascinantes. Michael es un verdadero narrador a través de su música. "Beat It" era la historia de una paz conseguida a duras penas entre pandillas callejeras, que recordaba a West Side Story. La producción del corto musical original tuvo lugar en Skid Row, Los Ángeles, con miembros reales de las pandillas Crips y Bloods como extras, lo que reveló otra faceta de Michael: su creencia de dar a todas las personas la oportunidad de expresarse y encontrar puntos en común.
"Michael realmente tuvo ese encuentro tan intenso con los miembros de la pandilla que se ve en la película", señala Fuqua. "Por supuesto, la compañía productora pensó que estaba loco por incluirlos en su video, pero lo hizo de todos modos, y como se trataba de Michael, todos los miembros de la padilla se presentaron y fueron respetuosos. Mucha gente no sabe lo mucho que Michael trabajó para dar oportunidades a los demás, así que este momento me pareció realmente importante".
Michael elevó la barrera que él mismo había establecido a niveles estratosféricos con el emblemático cortometraje "Thriller", una minipelícula de horror de 14 minutos repleta de sustos, humor, efectos especiales y monstruos bailarines. Y como la discográfica no consideraba necesario lanzar otro sencillo ni crear otro videoclip -o "cortometraje", como Michael insistía en que su equipo los llamara-, Michael financió "Thriller" de su propio bolsillo. Con su mezcla multifacética de fantasía cruda y dinamismo extenuante, Michael logró el objetivo de crear algo que la gente pudiera ver una y otra vez, y se estrenó en premier como una película al más puro estilo de Hollywood. Considerado por muchos como una obra por excelencia del arte pop, "Thriller" es el primer y único videoclip incluido en el Registro Nacional de Películas de la Biblioteca del Congreso.
Tres décadas después, la producción de Michael regresó a Union Pacific Avenue, situada en el este industrial de Los Ángeles, donde tuvo lugar la grabación original. "Recrear el rodaje en esa misma calle fue un sueño hecho realidad para mí", dice Fuqua. "Tuvimos luna llena las dos noches que rodamos, e incluso el equipo de producción llegó con máscaras. Todos los que estaban en el set estaban tan emocionados como niños pequeños, porque a la gente de todas las edades le encanta 'Thriller'".
Rich + Tone disfrutaron la oportunidad de rendir homenaje al célebre coreógrafo Michael Peters, quien colaboró con Michael en la secuencia de baile de Thriller en la que aparecían Michael y todos los zombis -un baile que se hizo viral mucho antes de que existieran las redes sociales. "Sentíamos un gran respeto por la contribución de Michael Peters al mundo de la danza con esta pieza", dice Rich. "Se necesitó trabajar mucho con Jaafar, porque hay muchos elementos diferentes: danza africana, danza jazz, además de los movimientos característicos de Michael, así que teníamos que asegurarnos de que Jaafar interiorizara todo ese lenguaje corporal. Esa primera caminata de uno, dos, luego la mano, después la cabeza, tenía que atraparte".
Fuqua también se entregó en cuerpo y alma a la gira Victory Tour de los Jackson de 1984, su "gira de despedida" como grupo, donde Michael anunció al mundo que era su última presentación en el grupo la última noche de seis conciertos con todas las entradas agotadas en el Dodger Stadium, en su ciudad natal, Los Ángeles. Y así pasó: fue su última gira juntos como hermanos. Presentándose ante más de 2.5 millones de fans en 55 conciertos celebrados en 13 ciudades de Norteamérica, y con un repertorio que incluía algunas canciones de Michael como Thriller y Off the Wall, además de los éxitos de los Jackson, la gira se convirtió en la más taquillera de la historia hasta ese momento, con ingresos superiores a los $75 millones de dólares. "Desde el diseño del escenario hasta la iluminación y la coreografía, nos hemos volcado en cada uno de los elementos del Victory Tour", dice Fuqua. "Incluso contamos con la presencia de antiguos miembros de la banda en el set para que los revisaran".
Una vez que concluyeron los complejos trabajos de ingeniería técnica y la intensa emoción del rodaje, el trabajo de Fuqua no hizo más que intensificarse. A continuación, se puso manos a la obra junto a los editores John Ottman, ACE, y Harry Yoon, ACE, para perfeccionar el ritmo ágil y la estructura envolvente de la película. "John y Harry lograron exactamente lo que necesitábamos: encontraron un ritmo magnífico para la narración que, además, fluye en sintonía con la música de Michael", señala Fuqua.
"Desde el principio nos preguntamos: ¿Cómo llevamos a la escena a 'Thriller'?", relata King. "No queríamos que se limitara a ser sólo el video musical o una escena espectacular. Y, gracias a la investigación, encontramos la forma de dramatizarlo".
Incluso después de terminar "Thriller", King todavía se maravilla de la experiencia. "A veces, todavía me pregunto: '¿De verdad rodamos 'Thriller'?", dice riendo. "Es tan emblemática, que da miedo. Pero creo que le va a gustar al público. De verdad lo creo".
A medida que fue ascendiendo del espíritu eléctrico de Off the Wall al éxito arrollador de Thriller, pasando por las innovaciones emocionalmente crudas de Bad y yendo aún más allá, Michael se convirtió en sinónimo de las mejores canciones del pop: la expresividad, la diversión y la profunda sensación de unión.
"En cada camino que tomas dejas tu legado", dice una estrofa de la canción de Michael "HIStory". Hoy en día, sus canciones imborrables resuenan en todos los rincones del mundo y hay versiones en todos los géneros, desde el hip-hop hasta la música clásica. Sus pasos de baile se reinterpretan constantemente. Su puesta en escena sigue inspirando una era de megagiras que no hay que perderse. Y su visión impulsora de que un mundo más amable y tolerante está a nuestro alcance, parece más necesaria que nunca.
Eso es lo que los cineastas de Michael esperan que el público experimente a gran escala en las salas de cine. "Y si alguien merece IMAX, ese es Michael Jackson", dice el productor Graham King. "Él siempre estuvo un paso por delante de todos, incluso en la tecnología. Michael Jackson e IMAX son, sin duda, una combinación perfecta".
Para los cineastas, la experiencia cinematográfica siempre fue un elemento central de la visión de la película. King explica: "Yo siempre solía decir: '¿Te imaginas esto en IMAX? ¿Cómo se verá y se percibirá en esa pantalla?'", y añade: "Para mí, siempre fue un evento cinematográfico".
Jaafar señala: "Espero que tanto los fans de toda la vida como los nuevos se lleven consigo esa esencia, esa energía y ese amor que Michael transmitía a través de sus canciones e interpretaciones. La película te permite descubrir a un Michael que nunca habías visto -conocer su proceso creativo, saber más sobre quién era como persona, y cómo inspiraba al mundo. En la gran pantalla y con un sonido espectacular, te sentirás como si estuvieras allí, en el escenario, viviéndolo todo con él".
"Es imprescindible ver esta película en el cine porque es realmente épica", comenta Fuqua. "Hay momentos en los que sentirás que estás realmente en un concierto de Michael Jackson. Pero también hay momentos en los que sentirás que estás dentro de la vida familiar de los Jackson, viviéndola tal y como lo hizo Michael. Mi sueño es que el público salga con la sensación de haber descubierto cosas nuevas sobre Michael como artista, y de haber adquirido una nueva perspectiva de lo que vivió como persona mientras se convertía en un ícono".
King expresa: "El talento artístico y la genialidad de Michael Jackson lo convierten en la estrella más grande del planeta".
"Todo lo que hacía Michael se convertía en un acontecimiento", concluye King. "Podía caminar por la calle, y eso solo ya era todo un acontecimiento. Por eso, una de nuestras principales prioridades era que la película sobre él también se percibiera como un acontecimiento. Cuando vayas a ver esta película al cine, será tan emocionante como conseguir la mejor entrada para ver a Michael en el escenario".
Cuando Michael subió al escenario, el mundo se detuvo. Estaba totalmente conectado con el ritmo y el alma de su época. Un artista consumado. Un cantante capaz de convertir la melodía en pura emoción. Un visionario de la fusión del sonido y el espectáculo. Un pionero que rompía barreras. Alguien capaz de reinventarse a sí mismo que nos hizo a todos cuestionarnos lo que veíamos en el espejo. Pero, entre todas las actuaciones icónicas y las canciones inmortales de Michael Jackson, quizá su mayor legado sea esa corriente eléctrica de energía alegre que sigue desatando en el universo.
Es chispa creativa arde en el corazón de Michael, un retrato apasionante e inmersivo de cómo el que fuera un niño prodigio se transformó en el indiscutible Rey del Pop. Una experiencia espectacular repleta de música, baile y momentos que sin duda conmoverán al público: se trata de una historia de orígenes diferentes. Es el nacimiento de la primera megaestrella moderna del mundo. Pero, al mismo tiempo, es el inicio de una visión personal de esperanza, perseverancia y un mundo unido bajo un ritmo que desencadenó un terremoto cultural que aún hoy sigue resonando.
Para el director Antoine Fuqua y el productor Graham King, el objetivo de Michael era simple, pero épico: ofrecer al público un asiento de primera fila para disfrutar de uno de los artistas más influyentes y creativos que se hayan visto jamás.
La película nos sumerge en la realidad más íntima de Michael desde el día en que se formó The Jackson 5, hasta el lanzamiento de su carrera en solitario hacia la estratósfera. Recorre su trayectoria mientras descubría y luchaba por su visión creativa, derribaba barreras de desigualdad y establecía nuevos códigos culturales. Queda al descubierto su búsqueda conflictiva de libertad y conexión. Pero sobre el escenario, Michael encuentra ambas cosas, intercambiando niveles astronómicos de energía con un público extasiado.
El director Antoine Fuqua (Training Day, The Replacement Killers,Tears of the Sun,King Arthur,Brooklyn's Finest,Olympus Has Fallen,The Magnificent Seven, franquiciaThe Equalizer,y "Mayor of Kingstown") lleva todo a la vida con un poderoso elenco y equipo de producción. Todo gira en torno al fascinante debut cinematográfico de Jaafar Jackson, quien interpreta a su tío en un emotivo homenaje que supuso en sí mismo un gran viaje de descubrimiento. Toda la producción tomó como guía la filosofía de Jackson de apuntar siempre alto. "Ver a Michael reinventarse y negarse a que lo encasillaran fue una gran inspiración para mi propia carrera, como lo fue para tantos otros", indica Fuqua. "Para mí, ver lo que Michael logró significaba que no había límites".
Para el productor ganador del Óscar® Graham King (mejor película, The Departed, 2006), quien impulsó la película, la oportunidad de llevar a las salas de cine a una amplia mezcla de generaciones fue emocionante. "Nadie consigue reunir a tanta gente diferente a través de la música como Michael", señala King. "Nos tomamos esa idea muy en serio. Pero también hay toda una nueva generación que nunca tuvo la oportunidad de verlo actuar en vivo. Y eso fue lo que realmente nos impulsó a intentar dar vida a sus momentos más emblemáticos con todo el alcance, la magnitud y el amor que vimos que Michael ponía en todo lo que hacía".
La música, los movimientos, el estilo y la actitud de Michael han llegado a significar muchas cosas diferentes para miles de millones de personas de todos los orígenes y rincones del mundo. Pero nadie podría haber imaginado en 1967, cuando The Jackson 5 empezaron a presentarse en el Chitlin Circuit de la época de la segregación, que el cantante principal del grupo, un niño negro de nueve años, se convertiría pronto en una de las celebridades más fascinantes.
"Lo que hacía único a Michael era su capacidad de imaginación. Veía más allá de lo que ve la mayoría de la gente", dice Fuqua. "Su voz, su baile y su forma de conectar con el público han influido en muchos artistas de hoy en día, pero nunca habrá otro Michael".
De hecho, Jaafar Jackson nunca intentó imitar a Michael. Más bien, se propuso canalizar la esencia y el misterio de su tío. "Estudia a los grandes y conviértete en alguien aún más grande", decía Michael a menudo. Fiel a esa idea, Jaafar abordó el papel con un compromiso inquebrantable de investigar, ensayar y explorar.
Durante los dos años de preparación él bailo todos los días hasta que sus pies estaban entumecidos, sentándose sólo para sumergirse de lleno en los escritos privados de Michael y en montones de material de archivo. Una vez en el set, respaldado por un ensamble actoral encabezado por Colman Domingo, Nia Long, Juliano Valdi, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier y Miles Teller, Jaafar llegó a ser asombroso en la forma en que filtraba la luz mágica de Michael a través de la suya propia.
"Lo que te sumerge en el mundo de Michael es la autenticidad absoluta de Jaafar", expresa Fuqua. "Todos coincidimos en que no se debía imitar a Michael. En cambio, lo que Jaafar logró fue estar completamente presente en el momento y aportar ese mismo espíritu positivo que veíamos en Michael en todo lo que hacía. Es algo que se puede sentir".
"En cada escena de conciertos", expresa Fuqua, "yo quería que el público sintiera que estaban allí mismo, lo más cerca posible de Michael. Para los que son fans, estos momentos les recuerdan no sólo quién era Michael, sino también quiénes eran ellos cuando escucharon estas canciones por primera vez. Y para quienes acaban de descubrir a Michael, son toda una revelación."
Michael se inspiró en el cine, un reino de fantasía al que se escapaba cuando era niño. A menudo se decía que entraba al escenario como si fuera un set de cine. En esta producción, se sentía que se cerraba un ciclo al volver a enfocar las cámaras hacia su vida y su arte de formas novedosas. El supervisor musical John Warhurst comenta: "En nuestras secuencias de conciertos, es como si estuvieras atado a la cámara, volando por todo el estadio. En un minuto estás con Michael en el escenario y, al siguiente, entre el público. Nadie ha experimentado antes una interpretación suya como esta. Aunque hayas tenido la suerte de ver a Michael en vivo, lo verás y lo escucharás de una forma que nadie ha experimentado jamás".
El productor Graham King resume: "Más de 400 personas han puesto toda su energía y su corazón en hacer de Michael una experiencia que emocionará tanto a los fans como al público en general. La historia es muy divertida porque Michael era una persona muy divertida. Al mismo tiempo, ofrece una nueva perspectiva sobre cómo Michael llegó a ser quien fue, una ventana a la relación con sus padres, con sus hermanos, con sus animales y con la música que cambió al mundo".
Graham King -el productor ganador del Premio de la Academia® que produjo The Departed (mejor película, 2006), y que también fue nominado al Óscar® en la categoría de mejor película por The Aviator (2004),Hugo (2011),y Bohemian Rhapsody (2018)- es reconocido por atreverse a realizar biopics cinematográficos de leyendas cuyos mitos alcanzaron tal magnitud que casi eclipsaron al ser humano que había detrás de ellos. "Ya sea Howard Hughes, Freddie Mercury o Muhammad Ali, siempre me interesan los aspectos ocultos y humanos de los íconos que el público aún no ha visto", explica King.
Tras el éxito de Bohemian Rhapsody, King se vio inundado de ofertas para hacer biopics musicales. Pero la pregunta que le rondaba la cabeza era: "¿Qué puedo hacer después de alguien como Freddie Mercury?". Se decidió directamente por la idea más atrevida. Como conocía a la familia Jackson desde 1981 y era fan de Michael desde hacía mucho tiempo, sabía que explorar el fenómeno de la que quizá sea la superestrella más indefinible de todos los tiempos podía resultar abrumador.
Empezó a desarrollar un guion con alguien que sabía que tenía las habilidades narrativas necesarias para encontrar una manera de adentrarse en esa inmensidad: el guionista tres veces nominado al Óscar® y dramaturgo ganador del Premio Tony®, John Logan (Skyfall,The Aviator,Gladiator).
Logan se propuso ir más allá de los reconocimientos -los mil millones de discos vendidos en todo el mundo, los 26 American Music Awards, los 13 premios GRAMMY®, más de 30 Récords Mundiales Guinness (incluido el del artista más exitoso de todos los tiempos), los premios humanitarios y las incorporaciones al Salón de la Fama- para analizar quién quería ser Michael y qué llegó a representar para aquellos que decían que los transportaba a otro mundo. En lugar de intentar resumir toda la vida de Jackson, el guion se centró en los años que marcaron un cambio más radical: su evolución de un niño sensible que creció bajo el foco público a un joven apasionado en busca de la verdadera libertad artística, ante un público mundial que nunca había visto a nadie como él.
"Detrás de todo eso latía el corazón de un hombre que quería llevar alegría", explica Logan. "Él creía profundamente en su música como un acto espiritual, y estaba convencido de que esas canciones podían unir a todo el mundo y sanarlo de alguna manera".
Para comprender esa vida interior, Logan se sumergió en una investigación que incluyó el estudio de documentos escritos del archivo privado provistos por los herederos de Michael Jackson. "Así que cuando empecé a analizar la vida de Michael, llevé a cabo el trabajo de investigación que debe hacer cualquier dramaturgo que trabaje con material histórico. Puse manos a la obra, y lo leí todo. Y revisé muchísimo material sobre Michael: cientos de páginas de notas que había escrito para sí mismo, notas inspiradoras, letras de canciones. ¿Cómo pasó una canción como "Beat It" de ser una idea inicial, a convertirse en la interpretación final? A partir de ese proceso, Logan empezó a dar forma a los momentos musicales de la película, no sólo como espectáculo, sino como puntos de inflexión narrativos. "Cada canción que elegimos y cada interpretación que dramatizamos tenía como objetivo acompañar a Michael en su viaje personal".
Para Logan, ese recorrido traza, en última instancia, un arco claro y convincente. "Y para mí, fue un viaje muy sencillo. Se trataba de un hombre que tenía que liberarse. Porque él venía de la nada, de Gary; tenía una relación difícil con su padre, y The Jackson 5 lo convirtieron en una superestrella mundial cuando tenía 10 años. Y el resto de su vida giró en torno a ser libre y finalmente a ser Michael Jackson, el artista solista. Y para mí, esa es una historia llena de alegría. Y es una historia sobre la creatividad; y como escritor, me pareció irresistible".
"Este es un viaje emocional a través de todo lo que conllevó el surgimiento de Michael como el Rey del Pop. Y es tan alegre como él mismo, una historia que pensamos que haría que la gente bailara y riera en los pasillos", expresa King. "Quería que el mundo viera dónde empezó todo -desde sus raíces en The Jackson 5 hasta el inicio de su carrera en solitario- y revelar las batallas personales por la libertad creativa y personal que alimentaron su fuego. A través de todo ello, su pasión y su empuje implacable dieron al mundo algunas de las mejores canciones jamás creadas".
Y entonces comenzó la búsqueda de un director cuya energía estuviera a la altura de ese proyecto de enormes dimensiones -y que pudiera aportar un enfoque acorde con Michael. King se reunió con directores que le presentaron planes muy elaborados. Pero fue el amor incondicional de Antoine Fuqua por la música de Michael lo que convenció al productor, una pasión que sabía que podría llevar la película por buen camino hasta el final de su producción.
"Antoine y yo conectamos instantáneamente a nivel creativo", recuerda King. "Él es una de las personas más encantadoras que puedas conocer. Pero lo que más me atrajo fue su forma de contar historias y su capacidad para conectar con las generaciones más jóvenes".
Fuqua ya conocía a Jackson como muchos otros -como la banda sonora de su propia juventud. Siempre había visto la vida de Michael como puro cine. "Desde la primera vez que vi a Michael cuando era niño en Pittsburgh, me pareció una figura épica, más grande que la vida misma, y así es como siempre lo he visto", explica. "Pero eso no hizo más que volver aún más interesante la idea de Graham y John de revelar al ser humano dentro del mito. Me encantó la idea de basar este gran espectáculo musical en una experiencia que resultará personal para cada espectador".
El enfoque en el ascenso de Jackson en los años transcurridos entre la firma de The Jackson 5 con Motown y el lanzamiento arrollador del álbum Off the Wall al comienzo de su carrera en solitario, resultó especialmente interesante. "No creo que se pueda llegar a comprender por completo a Michael como persona sin remontarse a cómo descubrió su rumbo creativo", señala Fuqua. "Se ve cómo estaba atrapado entre el amor por su familia y su impulso por crear su propio arte; cómo luchaba contra la soledad, mientras buscaba la libertad. Esta película te lleva a través del proceso que fue necesario para su despegue".
La productora ejecutiva Lydia Silverman comenta: "John, Graham y yo supimos desde el principio que teníamos que empezar desde el principio", relata describiendo cómo la historia narra "la infancia de Michael junto a sus hermanos, y luego su libertad personal y creativa para encontrar su propia voz y salir al mundo… Y esta película, aunque trata sobre una superestrella, es una historia realmente familiar".
Añade que, en esencia, la película pretende retratar a Michael Jackson como un ser humano que se enfrenta a los retos de crecer. "Trata sobre crecer junto a tu familia y luego dar el salto al mundo, fuera de esa red de seguridad que te ha proporcionado. Y eso puede dar mucho miedo, pero la esperanza es que el público vea que Michael era un ser humano."
Los herederos dejaron entrar a la producción en los espacios reales donde Michael escribió sus canciones, fusionando la vida real con el cine. "Prince Jackson, el hijo de Michael, se unió a nosotros como productor ejecutivo y acudía al set todos los días aportando su increíble energía". Fuqua añade: "Estar rodeados de personas que amaban a Michael no sólo fue inspirador, sino que nos permitió acceder a información privilegiada que de otro modo nunca hubiéramos sabido".
Los lazos familiares se convirtieron no sólo en un tema central de la película, sino en su núcleo, ya que una búsqueda de un elenco que llevó varios años, acabó cerrando el círculo de vuelta a casa: en Jaafar, el sobrino de Michael, hijo de Jermaine Jackson y Alejandra Genevieve Oaziaza. Jaafar no fue nunca un candidato ideal. Aunque era un cantante consumado, nunca había actuado, y no era bailarín profesional. Nadie sabía qué podría pasar cuando se pusiera delante de la cámara. Pero, igualmente, nadie podía ignorar esa mezcla tan característica de Jaafar de chispa y ternura. Es más, Jaafar parecía haber heredado la incansable ética de trabajo de Michael, que supo aprovechar para lograr una transformación surrealista.
Michael Jackson
Jaafar Jackson
En los primeros días del proceso de casting para el papel de Michael, Jaafar Jackson nunca se imaginó que podría ser uno de los candidatos. Aunque la gente solía comentar que se parecía mucho a su legendario tío, él sabía que encarnar las habilidades incandescentes y las identidades cambiantes de Michael era una responsabilidad que haría dudar incluso al actor más experimentado. Él confiesa: "Cuando escuché hablar de la película por primera vez, mi primer pensamiento definitivamente no fue: 'Voy a interpretar a Michael'. Ni siquiera había soñado con ser actor. Lo primero que pensé fue: "Me pregunto quién interpretará a Michael".
Al mismo tiempo, Jaafar había observado a su tío tan de cerca como nadie. "De niño, estaba obsesionado con él", admite. "Me sentaba delante del televisor, en el mismo salón donde Michael solía sentarse a ver sus giras y sus videos, y me dedicaba a estudiarlo. Por aquel entonces no entendía muy bien de qué se trataba realmente, pero sabía que quería sumergirme en esa energía tan impresionante".
Pero a King le invadió un instinto irresistible que sólo había sentido unas pocas veces a lo largo de su galardonada carrera dedicada a descubrir talentos prometedores. "No se trataba de lo que Jaafar decía, ni siquiera de su aspecto. Era simplemente una sensación de certeza tan intensa que no podía ignorarla", recuerda King. "Sentí algo parecido cuando Rami Malek entró en mi despacho y dijo: 'Me encantaría interpretar a Freddie Mercury'. Pero esto lo llevó a un nivel completamente nuevo. Había algo tan espiritual en Jaafar que el simple hecho de hablar con él sobre Michael me emocionaba", dice King. "Vimos a casi 200 actores de todo el mundo, y ninguno pudo superar a Jaafar".
Lydia Silverman explica que el equipo inmediatamente sintió algo especial sobre Jaafar Jackson cuando lo conocieron. Ella recuerda: "Supe de inmediato lo que Graham sintió cuando vio a Jaafar por primera vez. Lo rodea un aura especial. Es un alma única que tiene la capacidad de canalizar de forma natural a su tío". Silverman añade que Jaafar potenció esa conexión natural mediante una preparación intensa, y destaca lo dedicado que se mostró hacia el papel: "Nunca he visto a nadie trabajar tan duro como Jaafar".
Fuqua quedó igualmente cautivado por la presencia de Jaafar. "Cuando lo conocí, pensé que Jaafar tenía que ser el elegido, porque se parecía muchísimo a Michael, con esa alma bondadosa. Entonces me di cuenta de que así es él en realidad. Poco después, hicimos una prueba de cámara con peluquería y maquillaje, y el grado de parecido con Michael nos dejó a todos fascinados. Cuando le hicimos preguntas con él metido en el personaje, sus respuestas fueron tan bellamente poéticas, al estilo de Michael, que nuestro director de fotografía Dion Beebe, Graham y yo teníamos lágrimas en los ojos".
Una vez que Jaafar tomó la decisión, su compromiso fue inquebrantable. "Fui implacable y ensayé todos los días, hora tras hora, durante dos años, hasta que llegué a creer de verdad lo que veía en el espejo", expresa Jaafar.
Tomó rigurosas clases de baile con el innovador equipo de coreógrafos Rich + Tone Talauega, que fueron descubiertos originalmente por uno de los coreógrafos de Michael y que bailaron y realizaron giras con él a partir de la gira HIStory Tour en 1996. Trabajó con un profesor de actuación. Empezó a dormir y a ensayar en la antigua habitación de Michael en la casa de Hayvenhurst Avenue, en Encino.
Para los productores, la tensión era palpable mientras Jaafar se preparaba. King recuerda: "Al principio, Rich + Tone me dijeron que no estaban seguros de poder llevar a Jaafar al nivel que se requería, porque los movimientos de Michael eran imposibles de imitar. Pero cuando se lo conté a Jaafar, me dijo: 'Por favor, dame tiempo'. Y eso fue lo que hicimos".
Con ese tiempo, Jaafar se entregó en cuerpo y alma con una disciplina de una ferocidad poco común. Al hacerlo, su esfuerzo le permitió comprender a fondo cómo la dedicación de Michael impulsaba su maestría.
"Michael siempre estaba observando artistas que lo inspiraran, analizando su trabajo para entender qué los hacía grandiosos, e incorporaba esas cualidades a las suyas. Con él, seguí el mismo proceso que él había seguido con otros. Además de todo el entrenamiento, veía montones de entrevistas y videos caseros, absorbiendo los matices, los gestos y, sobre todo, el lado humano".
Añade: "Tuve la suerte de poder acceder a algunos de los escritos personales de Michael, que me permitieron acercarme aún más a él. Creé una sala de investigación donde cada centímetro de las paredes estaba cubierto de citas de sus mantras, sus manuscritos personales, datos sobre sus logros y una cronología completa de lo que sucedía en el mundo en diferentes momentos de su vida, porque todo eso formaba parte importante de él y de lo que creó".
A medida que profundizaba en la música de Michael más allá de lo que había hecho incluso como fan, Jaafar quedó fascinado por la forma en que Michael disolvía el concepto mismo de género, llevando a sus fans a un lugar donde los ritmos del R&B, el rock & roll, el jazz, el funk, el hip-hop y las baladas se entremezclaban sin límites. También empezó a ver a Michael más allá de un visionario musical: como un pionero social que derribó las barreras raciales que aún afectaban a la industria musical. En una época en la que se suponía que el rock y el soul no se mezclaban, Michael no sólo se convirtió en el primer artista afroestadounidense en tener una rotación constante en la popular cadena MTV, sino que sus videos musicales se convirtieron en algunos de los más vistos de la historia.
"Michael siempre decía que quería que su música fuera universal, que fuera para todos", señala Jaafar. "Esa parece haber sido su visión desde el principio: unir a la gente a través de la música. No quería que las grandes discográficas decidieran qué música debías escuchar. Luchó con ahínco por eso y abrió nuevos caminos para todos los artistas que vendrían después".
King recuerda: "Uno de los momentos más emotivos de toda mi carrera llegó el día que le mostré la prueba de cámara de Jaafar a la madre de Michael, Katherine. Su reacción definió todo. Me llamó, y sólo me dijo: 'Ese es Michael'. Y yo respondí: 'Eso es todo lo que necesitaba escuchar'".
Jaafar sabía que siquiera para imaginarse calzándose los característicos mocasines de Michael, requeriría una fuerza de voluntad superior a todo lo que había demostrado hasta entonces. Recuerda vívidamente la primera vez que vio a su tío brillar en el escenario y cautivar a todo el Madison Square Garden. "El rugido de los fans gritando y la intensidad de su amor por él fue algo que yo nunca había sentido antes. Fue tan intenso que casi daba miedo", recuerda.
¿Podría él encontrar en su interior ese mismo dominio absoluto del escenario? Ahí es donde entraron en escena Rich + Tone. Este dinámico dúo de hermanos acompañó a Michael en su gira HIStory World Tour y ha trabajado con artistas que van desde Madonna hasta Gwen Stefani. Ahora centraron sus esfuerzos en remodelar por completo el cuerpo de Jaafar para que pudiera expresar toda la gama de movimientos de Michael: giros, patadas en espiral, las paradas en puntas de ballet, el moonwalk que desafía la gravedad y una mezcla de jazz, funk, tap, danza africana y danza urbana.
"Rich + Tone tenían justo lo que necesitábamos: una atención absoluta al amor por el detalle de Michael", dice Fuqua. "Es comprensible por qué ellos eran tan especiales para Michael, ya que se preocupan por los movimientos más sutiles. Y le inculcaron eso a Jaafar. Jaafar trabajó increíblemente duro, día y noche, para conseguir que cada pequeño gesto saliera perfecto".
Jaafar señala que el dúo no sólo le exigió físicamente, sino que también le regaló historias invaluables sobre Michael y su proceso creativo. "Compartimos nuestras experiencias estando de gira con Michael, cómo era vivir todo ese 'fandemonium'. Pero lo que más destacamos fue lo duro que trabajaba su tío", relata Rich.
"'Billie Jean' es probablemente la interpretación de baile más emblemática de Michael, la que, como suele decir mi hermano, transformó el espacio y el tiempo", dice Tone. "Si Jaafar era capaz de recrear esa actuación, sabíamos que podría con todo".
La decisión de Jaafar de ensayar en la casa de Hayvenhurst, donde él también había vivido, aumentó el realismo. "Me pareció crucial estar inmerso en esa misma energía que Michael había sentido en aquel momento", indica. "Yo también crecí en esa casa y guardo recuerdos personales de Michael allí, así que había muchas emociones".
Impulsado por un credo perfeccionista que pronto hizo suyo, Jaafar mejoraba constantemente, aportando cada vez más de sí mismo a los movimientos. "Los matices de Michael son algo que no se puede fingir", dice Tone. "Pero también quieres ver la verdadera esencia de un bailarín reflejada en su movimiento. No queríamos que Jaafar fuera una copia exacta. La clave era dejar que siempre se viera un poco el brillo de Jaafar y aprovechar sus puntos fuertes".
Tone continúa diciendo: "Jaafar estuvo a la altura de este inmenso reto. Le llevó dos años perfeccionar lo que se ve en la película, pero realmente logró lo que nadie creía que fuera posible".
En el set, Jaafar siguió impresionando con una resistencia que ya no tenía límites. "Los movimientos de Michael eran siempre una conversación con el público", señala Fuqua. "Se establecía un lenguaje y una conexión espiritual. Jaafar lo dominaba a la perfección. Pero además, era capaz de hacerlo toma tras toma, entregándose al 110 % en cada ocasión". Para el lado más lúdico de Michael, cuando se relajaba en casa con su familia y sus mascotas, Jaafar fue igual de meticuloso. "Para alguien que nunca había actuado en su vida, me sorprendieron los instintos dramáticos de Jaafar", expresa Fuqua.
Logan explica: "Lo increíble de lo que hace Jaafar es que aporta su propia personalidad". Jaafar interpreta a Michael como un personaje en lugar de limitarse a copiarlo, y añade que la interpretación tiene éxito porque "él aporta su propio dinamismo, su propia fuerza y su carisma al papel de Michael Jackson".
King sintetiza: "Nunca antes había visto a ningún actor llegar tan lejos para encarnar a un personaje. Jaafar puede tener a Michael en su ADN, pero lo ha llevado a un nivel más alto y conmovedor de lo que cualquiera de nosotros jamás hubiera soñado. Él es el centro, es el enchufe. Lo enchufas, y la película cobra vida".
Michael Jackson joven
Juliano Valdi
Cuando el mundo conoció a Michael, él sólo era un niño pequeño, un niño rebosante de talento, curiosidad y una ingenuidad infantil que parecía alimentar su estilo de cantar, tan sincero y directo. Podría haber acabado siendo un chico más de clase trabajadora del Medio Oeste de Estados Unidos. Pero Joe, el padre de Michael, había identificado su "algo especial" incluso antes de que cumpliera la edad escolar -y su falsete angelical y su enérgica presencia en el escenario pronto se convirtieron en el eje del éxito de la familia. Una vez que The Jackson 5 firmaron con Motown, el joven Michael comenzó a aprender de primera mano de algunos de los compositores y cantantes más destacados de todos los tiempos.
Era igual de difícil imaginar a un niño con esa mezcla única de promesa, sensibilidad y dulce inocencia. Los cineastas estaban encantados de haber encontrado esa combinación en Juliano Valdi, de tan sólo nueve años, pero listo para lanzarse a interpretar canciones tan inimaginables como "ABC", "I Want You Back" y "I'll Be There", como si hubiera nacido para ello.
El productor Graham King recuerda cuando vio la audición de Valdi. "Juliano llegó, leyó las líneas, hizo la escena, y todo fue absolutamente perfecto. Parecía como si casi hubiera una estrella sobre su cabeza, como una luz que lo iluminaba".
"Juliano es un auténtico torbellino de energía inagotable", ríe Fuqua riendo. "Pero es un niño encantador y tiene un talento extraordinario. No sólo es un gran cantante y bailarín, sino que, como actor, posee una rara habilidad para conectar con las emociones más puras. Cuando Juliano entra en una habitación, parece un hombrecito. Michael era igual a los nueve años".
Logan expresa que el joven actor capturó la complejidad emocional que requería el papel, logrando un equilibrio entre la vulnerabilidad y la alegría. Así lo explica: "Lo que Juliano aportó a esta película es muy singular. Transmitió tanto la angustia como la alegría por igual, porque cuando escribo en el guion que 'Michael levanta la vista con los ojos muy abiertos y llenos de dolor', eso es fácil para mí escribirlo, pero tiene que transmitirse, y Juliano lo consiguió".
Logan añade que tanto Juliano como Jaafar mostraron con éxito la alegría absoluta que Michael experimentaba al cantar, ya que él mismo dijo que en el escenario era donde más se sentía él mismo. "Y eso es lo que creo que hicieron ambos [Juliano y Jaafar]: fueron capaces de modular sus interpretaciones para que resultaran accesibles y humanas".
De hecho, al igual que Jaafar, Juliano dedicó muchas horas a ensayar durante varios meses, no sólo aprendiendo sobre el pasado de Michael, sino también para encontrar su voz y sus movimientos. "Mi mayor logro fue aprender los splits de James Brown", comenta Juliano con entusiasmo. "Fue muy especial aprender eso y me sentí muy orgulloso".
Juliano se identificaba con los instintos contradictorios de Michael. "Michael podía verse muy tímido ante los reflectores, pero en cuanto empezaba a bailar, era como si dijera: '¡Ahí les voy!'", explica Juliano. Juliano también se sentía más libre cuando cantaba. Incluso Rich + Tone quedaron impresionados por su nivel técnico, a pesar de su corta edad. "A menudo, hacíamos que Juliano calentara con algunos pasos de James Brown. No hay mucha gente capaz de hacerlo, y nadie lo hace como él. Pero Juliano se le acercaba mucho, porque tiene un talento innato", comenta Tone.
Rich añade: "Este chico es de la década de 2020, pero fue capaz de asimilar al instante bailes clásicos como el Camel Walk, el James Brown, el Mashed Potato, el Jerk y muchos más. Eso demuestra la magnitud de su talento. Creo que es una gran estrella en ciernes. Tiene esa ética de trabajo que le hace disfrutar enfrentándose a los retos sin miedo".
King cree "el público va a enamorarse de la alegría tan auténtica de Juliano, porque se parece mucho a la de Michael, y eso da paso directamente a la actuación de Jaafar."
Acompañando a Juliano, un cuarteto de actores interpreta a los jóvenes hermanos Jackson Jermaine, Tito, Jackie y Marlon: Jayden Harville, Judah Edwards, Nathaniel Logan McIntyre y Jaylen Lyndon Hunter, respectivamente. Los cinco actores forjaron un fuerte vínculo y desarrollaron juntos su propio ritmo, reflejando la relación entre los hermanos en la vida real.
Joe Jackson
Colman Domingo
Jaafar Jackson se encontró rodeado de compañeros de elenco experimentados y generosos. Entre ellos se encontraba uno de los protagonistas más fascinantes y aclamados de la actualidad: Colman Domingo, dos veces nominado al Óscar® y al Premio Tony®, en el papel de Joe, el complicado patriarca de la familia Jackson y mánager de la banda.
Joe era nativo de Arkansas y fue operador de grúa en Inland Steel. Cuando se casó con Katherine Scruse, formaron una familia que acabaría contando con diez hijos talentosos. Uno de ellos falleció poco después de nacer. Un día, Joe se dio cuenta de que sus hijos habían estado jugando con instrumentos musicales y le habían roto una cuerda a su guitarra. Fue en ese momento cuando vislumbró una salida. La posibilidad de un futuro diferente para su familia. Al reconocer los talentos y fomentar los intereses de sus hijos, formó un grupo musical con ellos y les impuso un calendario de ensayos rigurosamente estricto. Pronto empezó a inscribir a The Jackson 5 para actuar en locales de la zona, y los fue puliendo hasta que su singular estilo bubblegum soul resultó tan cautivador que Motown les ofreció un contrato.
Los valores tradicionales de Joe y su exigente severidad como padre y mánager estaban destinados a chocar con la creciente independencia de Michael. Pero Joe estaba decidido a que toda su familia saliera adelante unida. Domingo supo captar a la perfección los conflictos de este hombre que desempeñó un papel fundamental en la búsqueda de Michael por ser fiel a sí mismo.
El productor Graham King dice que Domingo era la elección ideal. "Me dije: Voy a llamar a su agente y enviarle el guion. Es una persona muy ocupada". King no esperaba que todo se concretara tan rápido. Una semana después, Domingo ya estaba a bordo. Y su primera reunión lo confirmó. "Fue increíble conseguir que alguien con su talento viniera y viera que Joe Jackson no era un personaje unidimensional, sino mucho más complejo que eso", expresa King. "A Colman le atrajeron esas capas".
Fuqua comenta: "Colman es un actor fantástico, y, sobre todo, un ser humano extraordinario. Ambos teníamos muy claro que no queríamos demonizar a Joe, sino humanizarlo. Al principio, se ve a Joe volver a casa de la acerera, y se ve a Colman detenerse en la puerta principal y respirar hondo. En él puedes ver todo el peso que Joe debió de sentir como padre de nueve hijos a los que tenía que proteger y cuidar a diario. Colman hizo un trabajo magistral evocando no sólo la implacable determinación de Joe, sino también sus miedos más profundos".
Domingo se involucró con un ferviente espíritu de investigación, poderosamente atraído por el guion. "Había muchas opiniones sobre Joe, pero yo quería mirar más allá de las apariencias para descubrir qué le había convertido en quien era. ¿Cómo sufría? ¿Cómo amaba? ¿Dónde era vulnerable? ¿Qué se escondía tras su extrema dedicación como padre?".
Si bien Domingo investigó a fondo y leyó varias biografías, también aportó la perspectiva de su propia familia. "En su forma de ver el mundo, creo que Joe se parecía un poco a mi padrastro. Mi padrastro sólo había estudiado hasta séptimo grado y era un obrero que se mostraba muy severo conmigo, pero eso pasaba porque era la única forma de vida que él había conocido. Su intención era que yo aprendiera a ser responsable, a no meterme en líos y a tener una gran ética de trabajo. Creo que, para entender a Joe, hay que darse cuenta de lo diferente que fue ser padre en aquella época".
"La primera vez que vi a Jaafar, estaba interpretando a Michael, y sentí varios sentimientos", recuerda Domingo. "Primero, simplemente me conmovió. Pero luego también tuve esa extraña sensación de querer protegerlo y cuidar de él. Confié en ese sentimiento tan real como la motivación que impulsa a Joe a ser como es".
Domingo quedó impresionado por Jaafar, tanto como compañero de escena como por su singularidad. "Jaafar es alguien especial", indica. "Lo que me fascinó es que Jaafar no sólo se movía como lo hacía Michael, sino que captaba por qué Michael se movía así, qué significaba cada gesto para él. Es una alquimia entre el actor y la persona real que rara vez he visto antes".
Juliano también lo sorprendió. "Al igual que Michael, Juliano es sensible, carismático y tiene un alma muy madura. Es juguetón, pero a la vez muy maduro, y tuve conversaciones profundas con él. Para él, el verdadero límite es el cielo".
Katherine Jackson
Nia Long
Si Joe dirigía a la familia con mano de hierro, la matriarca Katherine era su pilar espiritual, siempre al lado de sus hijos a pesar de todos los cambios que trajo consigo la fama. Quien da vida a la fuerza y al cariño de Katherine es Nia Long, ganadora en cuatro ocasiones del Premio NAACP por sus papeles en The Best Man, "Third Watch, y The Best Man: The Final Chapters. "Fue maravilloso tener a Nia en el set", dice Fuqua. "Tiene todas las cualidades amorosas y maternales de Katherine, y transmitió ese mismo cariño a Jaafar y Juliano".
King continúa: "Hay tanta dulzura en Nia. Y Katherine era la matriarca de la familia, y lo sigue siendo. La vi inmediatamente como Katherine. Y pensé: si la juntas con Colman, la dulzura contrastando con la personalidad más endurecida… Eso podría dar lugar a una química maravillosa".
Domingo dice: "Me encantó trabajar con Nia. Detrás de su belleza y su gracia se esconde un fuego intenso. Y los dos tuvimos el mismo instinto de demostrar que, en aquellos días, en aquel hogar había amor verdadero a pesar de todo".
Long recuerda el primer momento en que vio a Domingo completamente transformado en el patriarca de la familia. "La primera vez que vi a Colman con el vestuario completo, recuerdo que lo miré y pensé: 'Dios mío, de verdad eres Joe Jackson'. Porque de hecho, yo conocí a Joe Jackson".
Long quedó igualmente impresionada por el compromiso de Jaafar Jackson a la hora de interpretar a su legendario tío. "El esfuerzo que Jaafar ha dedicado a esto es de otro nivel", puntualiza. "Pasó años preparándose para el papel y lo tenía todo controlado al milímetro: los gestos, los pasos de baile, la voz, la actitud reservada, pero también la dulzura y la autodeterminación. No sé si he visto alguna vez a un actor dedicarse a un personaje de la forma en que lo ha hecho Jaafar. Me impresionó mucho la forma en que fue capaz de separar su faceta de actor de su faceta de Michael".
John Branca, Suzanne de Passe, Bill Bray
Miles Teller, Laura Harrier, KeiLyn Durrel Jones
Otro actor de primer nivel, Miles Teller, conocido por sus papeles en Whiplash y Top Gun: Maverick, se unió al elenco en el papel del abogado de la industria del entretenimiento John Branca. Cuando Michael decide finalmente separarse de su padre, es Branca quien interviene justo cuando él se adentra en los terrenos desconocidos de la fama mundial.
Fuqua relata: "Me emocionaba cada día sólo con ver trabajar a Colman, Nia y Miles. Incluso como director de la película, a menudo me sentía como si estuviera en el cine con mis palomitas y mi Coca-Cola, porque estos actores son capaces de cualquier cosa".
Una figura externa clave en el éxito de The Jackson 5 fue Suzanne de Passe, una de las primeras mujeres ejecutivas de renombre en la industria musical que ayudó a los hermanos a abrirse paso en el mercado masivo. Laura Harrier, conocida por Spider-Man: Homecoming y BlacKkKlansman, interpreta este papel. Harrier afirma: "Estoy emocionada por dar a conocer al público los increíbles logros de Suzanne. Ella verdaderamente fue parte de la creación de la música tal y como la conocemos".
Harrier atribuye a Fuqua el mérito de haber creado un ambiente en el que todos sentían el impulso común de dar lo mejor de sí mismos. "Antoine creó un entorno muy cálido, solidario y receptivo. Nos dio a todos mucha libertad, pero luego, de repente, te daba ese pequeño consejo que elevaba todo a otro nivel y profundizaba en tu personaje".
Otro personaje clave es Bill Bray, el guardaespaldas de toda la vida de Michael, interpretado por KeiLyn Durrel Jones ("How to Die Alone"). Descrito como un protector y una presencia constante, Bill actúa como un padre sustituto, un confidente y un pilar de estabilidad en la vida de Michael. "No se escucha hablar mucho a Bill", señala Jones, "pero él siempre está ahí. Bill Bray fue una de las únicas personas con las que Michael podía ser verdaderamente él mismo", a la vez que se sentía genuinamente protegido. Al reflexionar sobre cómo ha visto a Jaafar meterse en el papel, Jones añade que "surrealista no parece una palabra lo suficientemente fuerte", y explica que "entre la acción y el corte, él es Michael".
Otras actuaciones destacadas son las de Larenz Tate como Berry Gordy, el cerebro de Motown que le transmitió a Michael la necesidad de traspasar las fronteras de las listas de éxitos para llegar a una audiencia masiva; y la de Kendrick Sampson como Quincy Jones, el genio musical que se asoció con Michael para producir Off the Wall, Thriller, y Bad.
En cuanto a los miembros de la familia, Jessica Sula interpreta a La Toya Jackson, Jamal Henderson a Jermaine, Rhyan Hill a Tito, y Tre' Horton a Marlon.
Desde el punto de vista visual, King y Fuqua partieron de una pregunta fundamental: ¿qué creemos que haría Michael? Sabíamos que Michael siempre se sintió atraído por la pirotecnia, por traspasar los límites sin perder el control, y por crear experiencias que hicieran desaparecer por arte de magia las preocupaciones de la vida cotidiana. Eso es lo que los cineastas se propusieron reflejar en la película. Cada toma fue diseñada para atraer al público cada vez más profundamente hacia el interior de la realidad cambiante de Michael, desde la calidez y las fricciones de una gran familia que desborda su casa de 56 metros cuadrados en Gary, Indiana, hasta situarse en el centro del enorme estadio de Wembley, en Londres, listo para arrasar con una multitud frenética.
Para lograr todo esto, reunieron a un equipo unido por su pasión incondicional por el diseño exquisito liderado por el director de fotografía Dion Beebe, ACS, ASC, la diseñadora de producción Barbara Ling, la diseñadora de vestuario Marci Rodgers, el diseñador de maquillaje Bill Corso y la estilista Carla Farmer.
"Antoine pidió -y recibió- nada menos que lo mejor de todo nuestro equipo", comenta Domingo. "Lo han dado todo, explorando todas las posibilidades para que estos momentos no sólo fueran auténticos, sino también visualmente impresionantes".
Beebe ya había contribuido anteriormente a revitalizar el género del musical cinematográfico con su dinámica puesta en escena de Chicago, del director Rob Marshall. Ganó un Óscar® por las imágenes pictóricas de Memoirs of a Geisha, y recibió grandes elogios por su innovador uso del color y la fotografía digital de alta velocidad en Miami Vice y Collateral, ambas dirigidas por Michael Mann.
Michael abrió un territorio totalmente nuevo para el visionario director de fotografía. "Dion tiene un estilo visual maravillosamente naturalista, pero en Michael demuestra que también sabe manejar a la perfección el impacto visual y la elegancia", dice Fuqua. "Es brillante con la iluminación. Cuando iluminó el escenario para la secuencia de "Bad", su belleza me dejó boquiabierto".
Beebe explica que, dado que la mayoría de las actuaciones más queridas de Michael se pueden encontrar fácilmente en YouTube, se propuso ir más allá de la simple simulación. "Michael siempre se adelantó a su tiempo", explica Beebe, "así que nos preguntamos: ¿Cómo podemos trasladar a la esfera del entretenimiento actual aquello que hizo que sus actuaciones fueran tan geniales hace décadas? Antoine y yo trabajamos en videos musicales, así que teníamos grandes ideas acerca de cómo transmitir el espectáculo de los conciertos de Michael. Al mismo tiempo, quería acercarme más a Michael, levantar el velo. Hay momentos en los que, literalmente, colocamos la cámara detrás de los lentes de espejo de Michael para mirarlo a los ojos".
El esplendor de los conciertos contrasta radicalmente con los inicios de Michael. "Los años en Gary, cuando The Jackson 5 acababa de formarse, presentan una paleta de colores más sobria y transmiten una sensación un tanto claustrofóbica", exprese Beebe. "Luego, cuando se mudan a California, el estilo se abre a un mundo más colorido, esperanzador y alegre".
Beebe se sintió especialmente agradecido de poder rodar en la propiedad de 2 acres de Hayvenhurst, que la familia Jackson compró en 1971. Michael había renovado la casa en la década de 1980 a partir de la casa original de ladrillo rojo de cinco habitaciones, de estilo cuento de hadas, que se fotografió por primera vez para el reportaje de portada de la revista Life de 1972 sobre los Jackson. El hecho de poder rodar en la misma propiedad donde Michael vivió con su familia, aportó un nuevo nivel de autenticidad a la película. Allí, Michael también cultivó la magia, convirtiendo los terrenos en el hogar con el que siempre había soñado para animales como una jirafa, Louis la llama y su querido compañero, el chimpancé Bubbles, al que Fuqua recreó digitalmente -un refugio de un mundo que le exigía infinitamente y donde podía disfrutar de la diversión que a menudo se había perdido de niño. "Rodar en un lugar donde aún perduran tantos recuerdos de la familia Jackson nos afectó a todos emocionalmente", relata Beebe.
Para la diseñadora de producción Ling, ganadora del Óscar® por su recreación de Los Ángeles de finales de la década de los sesenta en la película de Quentin Tarantino Once Upon a Time… in Hollywood, Hayvenhurst fue un auténtico tesoro. A medida que ella y su equipo se embarcaban en la misión de retroceder en el tiempo para recuperar el aspecto que tenía la casa cuando toda la familia Jackson vivía allí, se topaban con recuerdos por todas partes, incluidos los objetos que habían pertenecido a Michael.
Una vez que Ling recreó la distribución original de la casa, superpuso a los decorados ese toque de desorden infantil y vívido que Michael aportó a la finca. "A principios de los ochenta la casa era un caos total, con animales correteando por todas partes y Michael haciendo beatbox en cada habitación. Barbara supo captar esa atmósfera familiar", dice King.
Para Jaafar, aquella casa era, ante todo, como su propia casa. "Creciendo aquí, definitivamente me sentía como en una burbuja", describe. "Era un mundo aparte, apartado, tranquilo, divertido y centrado en la familia. Esa es la energía que el equipo de diseño recreó. Casi se puede sentir a Michael paseándose por el piso de arriba mientras compone sus canciones".
Fuqua señala que los sets de Hayvenhurst acentuaron el sentimiento de respeto por la historia. "Cruzar todos los días las puertas de Hayvenhurst sabiendo que fue aquí donde realmente sucedió todo, era un importante recordatorio de que estábamos entrando en los recuerdos más íntimos de una familia real. Barbara captó a la perfección lo que todos creemos que hizo que todo resultara tan mágico para Michael".
Aunque el equipo de rodaje se había actualizado durante la renovación de la propiedad en la década de 1980, el estudio casero de Michael donde grabó algunas de sus maquetas musicales para Off the Wall y Thriller -sigue intacto. Sin embargo, era demasiado pequeño para rodar en su interior, por lo que el equipo de Ling lo recreó pieza por pieza en un set. "El estudio tiene este aura maravilloso porque Michael tenía citas de Thomas Edison y John Lennon que sin duda debieron inspirarlo colgadas en dos paredes, así que teníamos muchas ganas de que el público sintiera lo que él sentía", indica.
Hayvenhurst era la antítesis de la casa de los Jackson en Indiana. Allí, los once miembros de la numerosa familia vivían todos juntos en una estrecha casa de madera de dos habitaciones y unos 56 metros cuadrados situada en la calle Jackson (que lleva el apellido del presidente Andrew Jackson, no de Michael ni de su familia). Ling construyó todo el interior en un set para que las paredes pudieran retirarse para que entraran las cámaras.
"Cada uno de los sets de Barbara se sentían como cápsulas del tiempo", comenta Colman Domingo. Ese mismo nivel de precisión cultural se extendió hasta la utilería. "La gente tiene fotos de todos los juguetes y adornos que había en la habitación de Michael, así que todo tenía que coincidir en ese universo con el que la gente se identifica, desde los libros de Peter Pan hasta los premios GRAMMY®. Nuestro increíble equipo lo hizo posible", explica Ling.
La autenticidad se extendió a cada detalle físico del set, especialmente en los objetos de utilería utilizados a lo largo de la película, varios de los cuales fueron prestados directamente por la familia Jackson. En algunos casos, el equipo de producción pudo utilizar objetos personales auténticos de Jackson.
"Los premios Grammy son los verdaderos Grammy de Michael", explica King. La película es también la primera producción en mostrar las estatuillas de los GRAMMY® tal y como aparecen en pantalla. Más allá de esos objetos históricos, el departamento de utilería trabajó meticulosamente para recrear los elementos que utilizaba Michael en sus presentaciones. Según King, "todo estaba cuidado al detalle", hasta "la forma en que Jaafar sujeta el micrófono".
La mayoría de las estrellas del pop tienen un estilo característico, pero pocas han forjado una iconografía de la moda tan influyente como la de Michael. A medida que su carrera en solitario despegaba, cada prenda de su vestuario se impregnaba de significado: el guante único de lentejuelas, los pantalones de esmoquin cortos, los calcetines blancos brillantes, las chaquetas de cuero con tirantes, los mocasines relucientes, la indumentaria militar entallada, incluso las prendas más punk parecían salpicadas de polvo mágico. "Ninguna superestrella ha sido nunca tan fácilmente identificable", señala Fuqua, "por lo que el vestuario fue clave".
Para King, reunir al equipo creativo encargado de dar vida al mundo de Michael fue una prioridad absoluta. "Como productor, siempre intentas trabajar con los mejores", explica King. "He tenido la suerte, a lo largo de mi carrera, de contar con unos jefes de departamento increíbles".
King reunió a un equipo de artistas de renombre, entre los que se encontraban el director de fotografía ganador de un Óscar® Dion Beebe; la diseñadora de producción Barbara Ling; la diseñadora de vestuario Marci Rodgers; y el jefe de utilería Gay Perello. "Es su nivel artístico", dice King. "Y el hecho de contar con los mejores profesionales del sector para encargarse de todas estas tareas artísticas que, en conjunto, dan lugar a una película".
Los cineastas estaban emocionados de contar con la diseñadora de vestuario Marci Rodgers, conocida por su trabajo con Spike Lee en BlacKkKlansman y en su serie de televisión "She's Gotta Have It". Rodgers comenta sobre la originalidad en el vestir de Michael: "Nunca imitó a nadie. Se propuso crear sus propias tendencias, y lo hizo hasta tal punto que hoy vemos looks inspirados en él tanto en las pasarelas como en las calles. Sus ideas se convirtieron en fenómenos".
"Pasamos por un largo proceso para elegir exactamente qué íbamos a utilizar, pero fue muy gratificante", expresa Rodgers. Sus incursiones incluyeron visitas al Museo GRAMMY® y a los archivos del patrimonio de Jackson para examinar de cerca piezas como la chaqueta original "zombificada" que usó el cortometraje musical de "Thriller", y el atuendo que Michael lució durante los números iniciales de la gira Bad World Tour. "Literalmente me llevé una cinta métrica", se ríe, "¡y calculaba el ancho y el largo de las hebillas, y la distancia entre las correas!".
El atuendo más codiciado de todos los que Rodgers recreó fue la chaqueta color rojo manzana caramelizada con escote en V de "Thriller", cuyas réplicas se convirtieron en la prenda de moda más popular de los años ochenta. Fue confeccionada por Marc Laurent y elegida originalmente por Deborah Nadoolman Landis, diseñadora de vestuario del video. "Hablé directamente con Deborah sobre el atuendo", señala Rodgers. "Una cosa que me contó fue que los pantalones rojos que usó Michael en el video fueron teñidos a mano, porque en aquella época Levi's no fabricaba pantalones rojos. Literalmente, tomó un par de Levi's blancos y los tiñó de rojo para que combinaran con la chaqueta. La mayoría de la gente no sabe eso".
"Hay muchas historias acerca del primer guante de Michael, pero al atar cabos, me di cuenta de que el primer guante que tuvo Michael fue uno de golfista al que le pidió a un empleado de la familia que lo adornara con pedrería. Después hubo varias versiones, pero todas estaban cosidas a mano. No se fabricaban en serie. Yo adopté el mismo método. Fui a la tienda de telas, seleccioné personalmente los adornos y los corté a la medida para Jaafar. Y siguiendo el ejemplo de Michael, nuestros calcetines siempre combinan con el guante elegido".
A Rodgers también le encantaba vestir a Juliano. "Cada vez que le ponía un traje a Juliano, sabía cuáles eran sus favoritos porque se ponía a bailar", dice riendo. "Algunos de los trajes que más disfruté creando fueron los de The Jackson 5 para la feria rural. Y, para mí, fue entonces cuando The Jackson 5 cobraron vida de verdad, con ese atractivo estilo modernista."
La influencia de Michael Jackson se extendió mucho más allá de la música, y King dice que su estilo fue fundamental para contar su historia. "Alguien así de famoso que tiene la capacidad para realmente impulsar las tendencias en la música, la moda y el arte", explica, "tiene la capacidad de influir en la cultura con sólo aparecer ante las cámaras". King añade: "Michael era un genio en lo que respecta a la moda. De eso no hay duda. Era un showman y un profesional de primera".
Los peinados y el maquillaje contribuyeron aún más a transformar a Jaafar y a añadir matices a todos los personajes, bajo la supervisión del equipo formado por el maquillador ganador de un Óscar® Bill Corso y la maquilladora y estilista nominada al Óscar® Carla Farmer. "Bill y Carla son artistas increíbles y apasionados que se dedicaron a mostrar la evolución del aspecto de Michael en la pantalla", señala Fuqua.
King recuerda haberle dicho a Corso al principio: "Mantén a Michael en primer plano, pero ten en cuenta que quiero ver algo de Jaafar, porque se lo merece". King expresa: "Quería que el mundo viera a Jaafar como un actor interpretando un personaje, en lugar de imitando a un personaje". El trabajo de Corso ayudó a transformar a Jaafar en Michael sin dejar de transmitir que su interpretación se sintiera auténtica. "Bill es un genio, y el mejor profesional de peluquería y maquillaje con el que haya trabajado nunca", señala King.
Corso tenía una cantidad inmensa de material de referencia no sólo como guía, sino que también quería usar su trabajo para desenmascarar aún más al verdadero ser humano. "Existe una magnífica documentación de cada etapa de la vida de Michael, y de los cambios tan distintivos que sufrió su apariencia a lo largo de los años".
Uno de los momentos más destacados para Corso fue encargarse del maquillaje del cortometraje "Thriller", lo que le permitió volver a sus raíces creativas. "Para muchos maquilladores de mi generación, "Thriller" fue un momento decisivo en sus vidas. Sin duda, lo fue para mí".
Como es bien sabido, Michael reunió a un equipo de maquilladores de primer nivel que batió todos los récords para la producción de "Thriller", y para Corso fue una experiencia increíble poder recrearla. "Envié un montón de correos electrónicos a todos mis amigos, muchos de los cuales son maquilladores ganadores del Premio de la Academia®, y me respondieron al instante. Contamos, literalmente, con la crema y nata, que se presentó sólo para hacer el maquillaje de los zombis. Fue muy divertido".
Otros aspectos destacados de Corso incluye la transformación de Domingo en Joe Jackson, un proceso protésico que obligaba a Domingo a pasar dos horas y media al día en la silla de maquillaje.
Para Farmer, ella fue probando diferentes peinados con Michael, desde el afro hasta los rizos Jheri, revisando minuciosamente las fotografías para identificar los looks más emblemáticos. Tan sólo en el cortometraje de "Thriller", por ejemplo, el peinado de Michael cambió varias veces. "Quería que el peinado de Jaafar coincidiera con cada uno de esos cambios, así que se lo iba arreglando en cada toma", explica.
El pelo también es parte de la historia, ya que Michael muestra con detalles durante uno de los momentos más inquietantes de su vida, cuando se le prendió fuego el pelo mientras rodaba un comercial de Pepsi, lo que le provocó quemaduras graves y daños permanentes. "Michael tuvo que usar pelucas a partir de entonces", señala Farmer, "y eso volvió a cambiar su apariencia".
Jaafar Jackson, Nia Long, Laura Harrier, Miles Teller, Colman Domingo, Juliano Krue Valdi, Joseph David-Jones, Nathaniel Logan McIntyre, Jamal Henderson, Rhyan Hill.
Michael es interpretado por JAAFAR JACKSON quien hace su debut cinematográfico. Lo acompañan NIA LONG (Empire, franquicia The Best Man); LAURA HARRIER (BlacKkKlansman, Spider-Man: Homecoming); y JULIANO KRUE VALDI (The Loud House, Arco); con MILES TELLER (Top Gun: Maverick, Whiplash); y el dos veces nominado al Premio de la Academia® COLMAN DOMINGO (Sing Sing, Rustin).
Dirigida por ANTOINE FUQUA, el galardonado cineasta director de Training Day, Olympus Has Fallen y de la franquicia The Equalizer, de un guion del tres veces nominado al Premio de la Academia® JOHN LOGAN (Gladiator, The Aviator), la película es producida por el ganador del Premio de la Academia® GRAHAM KING (The Departed, Bohemian Rhapsody), JOHN BRANCA (productor ejecutivo de This Is It, Thriller 40) y JOHN McCLAIN (productor ejecutivo de This Is It, Michael Jackson Live at Wembley July 16, 1988).
El director de la fotografía es el ganador del Óscar® DION BEEBE, acs, asc (Chicago,Memoirs of a Geisha). El diseño de producción estuvo a cargo de la ganadora del Óscar® BARBARA LING (Once Upon a Time…in Hollywood,Fried Green Tomatoes). La cinta fue editada por el ganador del Óscar® JOHN OTTMAN, ace (Bohemian Rhapsody, departamento musical en The Usual Suspects), por HARRY YOON, ace (Minari, Beef), por el ganador del Óscar® CONRAD BUFF, ace (Titanic, Terminator 2: Judgment Day), y por el ganador del Óscar® TOM CROSS, ace (La La Land, Whiplash). La diseñadora de vestuario es MARCI RODGERS (BlacKkKlansman,She's Gotta Have It). El casting lo realizó la ganadora del Emmy VICTORIA THOMAS, csa (Once Upon a Time…in Hollywood, Django Unchained).
La película es distribuida por Lionsgate en Estados Unidos, en Canadá y en Japón (en este último país en asociación con Kino Films), y por Universal Pictures en el resto del mundo.
Género: Drama
Año: 2026
País: Estados Unidos
Distribuidora: UIP
Dirección: Antoine Fuqua
Producida por Graham King, John Branca, John McClain
Guion de John Logan
Hoy es
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